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RT-
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MATAGALLS - MONTSERRAT
JAUME OLIVERAS i BROSSA
(1877-1957)
(Capellán - excursionista - escalador)
Quien
era Jaume Oliveras
Essa
Ninguna de las biografías
de mosén Oliveras que conocemos cita la travesía Matagalls-Montserrat
que el clérigo realizó el año 1904.
Ello puede ser debido a que esta larga excursión no fue reportada
por su protagonista hasta pasado un cuarto de siglo y, aún, en
el boletín de una entidad modesta y ya hace años desaparecida
-el Grup Excursionista Joventut Catalana-, razón por la cual posiblemente
pasó desapercibida a sus biógrafos que destacan, unánimemente,
su condición de pirineista y de pionero de la escalada en Catalunya,
con un historial que registra, el año 1906, la primera ascensión
al Aneto por el valle de Coronas y la arista noreste con descenso por
la cresta de Llosás, abriendo la denominada "via dels descalços"
que permite subir a la cima culminante de los Pirineos en alpargatas sin
necesidad de mojarse los pies en la nieve; la primera nacional, el 1911,
al Encantat Gran y también al Petit, el año siguiente.
Continuó recorriendo la cordillera pirenaica hasta que, el año
1916, la cordada formada por el, Eduard Kroger, Josep Sayó y Adolf
Blass recibe los efectos de un rayo que fulmina mortalmente a los dos
últimos cuando cruzaban el paso de Mahoma.
Dos años después, en cumplimiento de la promesa efectuada
en ocasión de este accidente, se traslada a las misiones capuchinas
de Venezuela. De retorno a Catalunya, el 1925, su vocación excursionista
y, sobretodo pirineista, continúa inextinguible.
El 1949, a los setentaidos
años de edad, aún sube al Aneto este hombre que, en opinión
de Josep Iglésies, fue la figura más representativa del
excursionismo puro, a quien no movía ninguna especulación
científica, ni artística, ni literaria, sino un principio
elemental de amor y admiración por los Pirineos. No creó
escuela y con él se inicia y se termina un estilo montañero
en el cual lo que cuenta no es la técnica -en aquella época
prácticamente inexistente- sino la intuición y la valentía.
Jaume Oliveras i Brossa nació el 13 de Enero de 1877 en la Garriga.
Fue ordenado sacerdote el año 1903 y murió en Barcelona
el 6 de Septiembre de 1957. Había sido rector de la parroquia de
Santa Tereseta, que él había construido en la barcelonesa
vía Augusta, durante más de veinticinco años.
Este quiere ser un
breve, pero sentido, recuerdo del gran excursionista que nos ha precedido
en la travesía del Matagalls a Montserrat.
Artículo
publicado en la revista del C.E. de Gràcia, "Mai Enrera"
nº. 424 de septiembre de 1988
Traducción al
castellano: J.M. Jerez

Del
Montseny a Montserrat en una Jornada
Jaume Oliveras. Pvre
¿Que les diré,
yo, que no escribo nunca, a los amigos del G.E. Joventut Catalana, que
me piden un artículo para el número extraordinario de su
boletín?
Y después de mucho pensar, la portada del boletín viene
a despertar en mi memoria un recuerdo de cuando era joven e iba a Montserrat
a pie. Ir a Montserrat a pie no es nada del otro mundo, pero ir a Montserrat
desde el Montseny y en un sólo día ya es un recuerdo que
no sé si la juventud de hoy día sería lo suficientemente
fuerte para batir.
El 14 de Agosto
hará 25 años. A las 8 de la tarde llegábamos a la
Creu de Matagalls y muy cerca de la cima encontramos la tienda parada
para pasar la noche metidos dentro de una migrada hojarasca de haya. El
cansancio de la jornada hizo que nos durmiésemos rápidamente,
pero a las dos de la madrugada nos despertamos medio helados y, al ver
que un trozo de luna traspuntaba les Agudes e iba esparciendo por doquier
su tenue luz, fuimos a despedirnos de la Creu de Matagalls.
Hacia poniente,
lejos, se veía la cima de Sant Llorenç del Munt, hito de
nuestra proyectada ruta, y más lejos apenas se veía la silueta
del Montserrat, término de esta ruta y, preguntándonos si
la alcanzaríamos o no, eran las dos y media cuando emprendíamos
el camino.
El camino se
hace tan rápido que los objetos pasan junto a nosotros como una
visión; la gran masía de Sant Andreu de la Castanya, el
robledal y el caserío de Collformic, los hayedos de las vertientes
de la Castanya, los álamos, brezos y retamas del Pla de la Calma,
todo pasa vertiginosamente hasta que llegamos a la antigua iglesia románica
de la Mora. Allí contemplamos embelesados el paisaje: una aureola
rutilante envuelve la Creu de Matagalls y las cimas cercanas; las sombras
huyen de la hondonada de Aiguafreda y de la Plana de Vic y el sol dora
bellamente las cimas de Sant Llorenç y Montserrat.
Del límite
de la Calma nos precipitamos en una media hora al fondo del Avencó,
dejamos atrás el molino, los pozos de hielo y la hondonada de Bigues
y a las siete ya estamos sentados a la mesa, en el caserío de la
Abella tomando con gran gozo el desayuno encargado el día anterior
para aquella hora en punto.
Media horita
y ya estamos subiendo hacia los cingles de Bertí. Aquellos despeñaderos
son un conglomerado de fósiles que tientan nuestras aficiones geológicas,
pero no hay tiempo que perder y sólo efectuamos los honores de
una parada en la Font d'en Tres Quarts, que está cerca de la cima
y nos ofrece, gratis, un buen refresco que aceptamos muy agradecidos.
Como una exhalación
cruzamos el Pla de la Garga sin camino ni carrera. Los payeses que en
ella están trabajando suspenden el trabajo y apoyados en la azada
nos miran extrañados, las mujeres salen a las puertas y ventanas
de aquellos caseríos y se llaman la una a la otra convidándose
a contemplar el misterioso espectáculo de dos curas que van medio
volando por aquel llano como si el diablo se los llevara. No nos podíamos
entretener a explicarles que queríamos ir desde el Montseny a Montserrat
en una jornada!
En pocos momentos
llegamos a la carretera de Sant Feliu a Centelles sobre el kilómetro
10. Ocho, dieciséis, veinticuatro minutos y ya estamos en el kilómetro
7, donde hay un atajo que, ganando un cuarto de hora, conduce a la misma
carretera cerca del puente de la riera de Sant Miquel del Fai, bajo el
pueblecito de Sant Quirze Safaja, que se destaca riera arriba asentado
en la cima de una loma de roca.
En aquella riera
nos aliviamos tomando un baño de pies y tomamos un camino a la
derecha bajo la palabra de unos payeses que nos dicen que siguiendo aquel
camino-torrente arriba encontraremos la carretera de Sant Feliu a Moià
cerca del Collado de Poses. No nos han engañado, porque pronto
llegamos al Hostal del Collado de Poses, donde contratamos un joven que
nos acompaña hasta Gallifa por un atajo rudo durante tres cuartos
de hora.
En Gallifa también
hay un atajo que alcanza el collado sin hacer los zigzags de la carretera
y así es que a las tres de la tarde podemos llegar al pueblo de
Sant Llorenç Savall y entrar al hostal para que nos den de comer.
De hambre no
tenemos ni pizca, pero nos caemos de decaimiento. El hostelero de Sant
Llorenç, Ramon Olivé, nos dijo que hasta Montserrat había
ocho horas largas, y fue entonces cuando empezamos a ver la cosa negra.
De noche, por caminos del todo desconocidos, no nos podíamos hacer
ilusiones de conseguir nuestra empresa: coger la tartana (entonces no
había automóviles) y embarcarnos prosaicamente hacia Barcelona
constituía para nosotros una derrota ignominiosa. ¿No encontraríamos
un guía que nos acompañase? Ramon Olivé respondió
socarrón que en Sant Llorenç todo el mundo iba a Montserrat
dirigiéndose a Terrassa y tomando allí el tren, que permitía
hacer el viaje con toda comodidad. Él había efectuado este
camino montaña a través ocho años atrás, pero
veía muy difícil recordarlo ahora.
Desde el pla
de la Barraca se pueden distinguir casi todas las sierras que se
cruzan en el transcurso de la ruta: Pla de la Calma, Bertí,
Gallifa, Sant Llorenç del Munt... i Montserrat. Foto: J.M.
Jerez
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¡Qué
hubo dicho! Tanto le llegamos a importunar, que al final consintió
en acompañarnos y a las 5 de la tarde emprendíamos la subida
de Sant Llorenç del Munt por el camino de "el grau" hacia
la Font de l'Obis. Camino espléndido si no lo hubiésemos
tenido que efectuar a marchas forzadas para aprovechar la luz del día.
Mas, aún así, ya era a puesta de sol cuando llegábamos
a la cueva del Drac y, a pesar de no entretenernos nada en can Bufí
y bajar a la Barata como una roca que se despeña, ya punteaba alguna
estrella cuando llegamos al Sot.
La Barata en
aquella hora de verano era un hormiguero de gente que tomaba el fresco
con bulliciosa algazara. Más tarde supimos que la algazara se había
terminado de golpe y que durante la cena no se habló de otra cosa
que de aquellos fantasmas que habían pasado, bajando dando tumbos
de Sant Llorenç y tomando sin perder el aliento el camino del collado
de la Alzina. Los que no lo habían presenciado acusaban a los otros
de creer en brujas y ánimas en pena, pero el hecho es que todos
estaban preocupados y aquella noche se atrancaron bien todas las puertas.
Nosotros, entretanto
nos dirigíamos a toda máquina el collado de l'Alzina preocupados
de llegar a él antes que fuera negra noche. Lo fue a pesar de todo;
aún conseguimos ver un poco la silueta del Montserrat con una lucecilla
en el medio que no supimos si era del monasterio o del Hotel Marcet. Aquella
lucecilla nos dio siempre la dirección a seguir y a las nueve éramos
al Obac, a las diez a Rellinars y a las doce a la Bauma. Pero, de tropezones,
caídas y golpes, no se podían pedir más.
El "sereno"
de la Bauma, hombre muy servicial y simpático, nos preparó
por compasión un poco de cena y dio acogida a nuestro guía,
que se despidió de nosotros prometiéndonos que sería
la primera y la última vez que se dejaba engañar. Nosotros,
quedándole muy agradecidos, procuramos recompensarle como se merecía
el inapreciable servicio que nos había efectuado y emprendimos
la última etapa.
La excursión
de noche, que tan deliciosa encontramos en la madrugada, no lo era tanto
ya al final. Salíamos de la Bauma tomando la vía del tren
y como dos máquinas subimos hacia el monasterio sin darnos conciencia
de donde estábamos, ni de que hacíamos, ni de nada. Parecía
que la fuerza de la inercia nos hiciese caminar, y así debían
ser las dos de la madrugada cuando llegábamos arriba, sudados,
llenos de polvo y cargados de sueño, y nos dejamos caer sin ánimos
bajo las encinas de la fuente hasta que nos despertó el ruido de
la gente madrugadora y fuimos seguidamente a dar las gracias a nuestra
Patrona por habernos permitido realizar una gesta tan absurda como la
de ir del Montseny a Montserrat en una sola jornada.
Pereció
que la Virgen nos miraba con cierta sonrisa compasiva, como diciéndonos:
"Que Déu vos faci bons". "Que Dios os haga buenos".
Artículo
extraído del boletín del G.E. Joventut Catalana, nº.
22, Mayo-Junio 1929, páginas 87-90 y publicado en la revista del
C.E. de Gràcia, "Mai Enrera" nº. 424 de septiembre
de 1988.
Traducción
al castellano: J.M. Jerez
Mosén
Jaume Oliveras i Brossu (1877-1957). Dibujo extraído de una
foto, realizado por J. Ribot i Culpe.
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Travesía
Matagalls (coll Formic) - Montserrat
18:40 h 83,181 km
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Organización

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Se trata de una prueba
no competitiva de resistencia, básicamente por caminos de montaña,
el objetivo originario de la cual es ir a pie desde el Matagalls (1699
m), macizo del Montseny, a la plaza del santuario de Montserrat (709 m)
en menos de 24 horas.
Esta travesía
la instituyó el Club Excursionista de Gràcia en memoria
de mosén Jaume Oliveras (1877-1957), que fue uno de los pioneros
de la escalada en nuestro país, el cual la realizó por primera
vez el 4 de Agosto de 1904.
La primera edición
se celebró el 1972 y se repitió bianualmente hasta que a
partir del año 1989 pasó a efectuarse cada año. Actualmente
es la prueba por montaña con la participación más
numerosa.
Desde el 1998
la salida se ha trasladado a una zona acondicionada al efecto muy cerca
del collado Formic (1145 m), al pie del Matagalls, para evitar la degradación
del suelo que, según los estudios encargados por el Servei de Parcs
Naturals de la Diputació de Barcelona, provocaba el paso de tantas
personas en tan poco tiempo por el camino del collado Formic al Matagalls.
Salida
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Edición
2002 (fotos J.M. Jerez)
Paso por el collado
Formic
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Llegada
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Enlaces
relacionados con la Matagalls-Montserrat
CLUB EXCURSIONISTA
DE GRÀCIA
Pg. Mulet, 4.- 08006, Barcelona
Teléfono: 932 378 659 Fax: 932 373 148
cegracia@cegracia.com
http://www.atletisme.com/matagalls
http://www.cegracia.cat
Web de Pep-Lluís
Molinet (experiencia)
http://ropits.tripod.com/curses/matmont.htm#tip
Web de Rafa Montoliu (experiencia)
http://www.geocities.com/colosseum/track/1789/matagall.htm#

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